A dónde van las palabras que no se dijeron? A dónde va lo que queres hacer y no haces? A dónde va lo que queres decir y no decís? A dónde va lo que no te permitís sentir? Lo que no decimos debería caer en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta. Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en deber, en deuda, en asignatura pendiente. Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustración. Lo que no decimos no muere, nos mata. Lo que no decimos, se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decis te encierra en el pasado. Lo que no decimos se transforma en herida abierta.
Ya no me encuentro preguntando sobre amor por fin no hay nada que pretenda no saber, entiendo que no hay relación entre amar y envejecer. Ya no me encuentro preguntando como dar, por fin comparto por el miedo de perder el milagro de tus caricias llegando el amanecer. Ya no me encuetro contestando un "yo que se?" por fin entiendo que en tus redes yo caí. Ya no me encuentro preguntandome "por qué?" por fin entiendo de una vez que es porque sí, porque te ví, te dejé entrar, cerré la puerta y te elegí.
martes, 23 de noviembre de 2010
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